Se escucha el caso
Se revisa la documentación existente y se explica qué corresponde hacer. Si el asunto no es para este estudio, se dice en esa misma reunión.
Recibe: un diagnóstico del caso y la respuesta sobre si el estudio lo toma.
Actos notariales y causas judiciales con el mismo responsable. Plazos y honorarios por escrito antes de empezar.
Dos áreas que suelen separarse y que aquí se tramitan juntas. Cuando el caso necesita las dos, hay un solo legajo y una sola persona a cargo.
Los honorarios notariales siguen las pautas del Colegio de Escribanos del Uruguay y los judiciales, las del Colegio de Abogados. Los gastos de terceros se detallan aparte, con su comprobante.
Lo que se entrega en cada etapa está dicho antes de empezar, para que no haya que preguntar en qué punto va el trámite.
Se revisa la documentación existente y se explica qué corresponde hacer. Si el asunto no es para este estudio, se dice en esa misma reunión.
Recibe: un diagnóstico del caso y la respuesta sobre si el estudio lo toma.
Qué conviene hacer primero, qué depende de qué y qué documentación falta conseguir, con los plazos de cada trámite a la vista.
Recibe: estrategia y presupuesto por escrito, rubro por rubro.
Se presenta y se sigue en la sede que corresponda: la escribanía, el registro o el juzgado del departamento.
Recibe: aviso de cada presentación y de cada plazo que empieza a correr.
Por WhatsApp o por correo, sin que el cliente tenga que llamar a preguntar cómo va el expediente.
Recibe: copia de todo lo actuado y del archivo final.
Dar fe es dejar constancia de que un acto ocurrió, con validez frente a terceros.Fe pública notarial · registro en protocolo
Llevar cada expediente por cuenta propia es la única forma de saber, sin intermediarios, en qué punto está y qué falta. La consulta, la estrategia y la firma pasan por la misma persona, de principio a fin.
El estudio trabaja con cita previa, para que cada reunión tenga el tiempo que el caso necesita, y atiende por videollamada a clientes de otros departamentos.
El escribano da fe pública: certifica que un acto ocurrió y lo asienta en protocolo, con validez frente a terceros. El abogado patrocina y defiende intereses ante los tribunales.
Muchos asuntos necesitan las dos cosas. Cuando eso pasa, tener ambos en el mismo estudio evita que el cliente tenga que volver a explicar el caso en otra oficina.
La consulta y la revisión de la documentación, sí. Los actos que exigen firma presencial se coordinan en el estudio o en la sede que corresponda, en una jornada acordada. Los trámites judiciales se siguen ante el juzgado de cada departamento.
Por escrito, antes de empezar y con cada rubro detallado, y se cobran por etapa cumplida. Los gastos ajenos al estudio (registros, contribuciones, publicaciones) van aparte y se acompañan con el comprobante.
Cédula de identidad, la documentación del bien o del contrato de que se trate y todo intercambio escrito que ya exista: correos, recibos, contratos previos.
Si la consulta es por una sucesión, conviene traer los certificados de nacimiento y de matrimonio disponibles.
Los protocolos notariales se conservan acá, por el plazo que fija la ley. Al cierre de cada caso se entrega copia de todo lo actuado y se indica qué quedó archivado y hasta cuándo.
Escriba qué necesita resolver y con qué documentación cuenta. La respuesta llega dentro del horario de atención, con el procedimiento y el costo por escrito.